La pasión por lo antiguo no se limita sólo a las prendas que pueden guardarse en un armario, porque también hay librerías de segunda mano, tiendas de anticuario y muebles usados.
Uno de los lugares con más encanto para encontrar objetos de segunda mano es el mercadillo de “Porta Portese”, en el barrio de Trastevere, en Roma con más de 4.000 puestos en los que se mezclan artículos de todo tipo, desde reliquias a chatarras.